Convención sobre la Conservación de los Recursos Marinos Vivos Antárticos
La Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR) entró en vigor en 1982 como parte del Sistema del Tratado Antártico. En su establecimiento primó la necesidad de considerar las graves consecuencias del aumento de las capturas de kril en el Océano Austral, en las poblaciones mismas de kril y en la fauna marina, especialmente en aquellos que dependen en gran parte del kril para su subsistencia.
El objetivo de la Convención es la conservación de la vida marina del Océano Austral. Esto no excluye su explotación, siempre que ésta se realice de manera racional.